Por: Universidad Sergio Arboleda

Desde el Centro de Innovación, Emprendimiento y Empresa de la Universidad Sergio Arboleda, hemos podido observar grandes cambios en el paradigma empresarial en los últimos años, pues en la actualidad, las empresas y los nuevos modelos de negocio se están enfocando en crear productos y servicios que sean sostenibles, que apoyen a las comunidades que los rodean y que generen un impacto positivo en la sociedad. Generación de valor compartido.

Teniendo esto en cuenta, los emprendedores debemos estar alertas e identificar el impacto positivo que nuestras organizaciones pueden generar en las distintas comunidades, de esta manera podemos empezar a enfocar nuestras acciones en solucionar esos problemas que tiene la sociedad y que hemos podido observar a lo largo del tiempo.

El imaginario de las empresas voraces que solo quieren volverse cada vez más ricas ignorando todo lo que sucede alrededor de ellas tiene que ser erradicado y reemplazado por uno en el cual las organizaciones sean vistas como aliadas en la construcción de sociedades más prósperas y estables. Esto lo digo porque siempre he pensado que un emprendedor es ese líder que busca de forma incansable crear un bien común para toda la sociedad, y si no tiene ese objetivo en mente, no puede ser llamado ‘emprendedor’.

¿Qué necesitamos para incorporar la sostenibilidad y el valor compartido en nuestros emprendimientos?

Lo primero que debemos hacer es identificar y reestructurar nuestros emprendimientos alrededor de dos términos que son vitales y que deben estar interiorizados en cualquier organización; innovación y valor. Michael Porter señala, de manera acertada, que la innovación es el éxito que un producto o servicio nuestro puede tener en el mercado al generar un valor positivo en la sociedad.

Todos los emprendedores deben tener esto en mente al momento de buscar un diferencial que haga resaltar sus proyectos de emprendimiento y que le genere un valor agregado a la sociedad, sin importar el costo que pueda implicar la ejecución de las acciones que buscan alcanzar este cambio.

También me gustaría mencionar el modelo Business Canvas desarrollado por Alexander Osterwalder, el cual nos ayuda a identificar 9 bloques fundamentales que cualquier emprendedor debe tener en cuenta para crear o reestructurar la cadena de valor de su organización; segmentos de clientes, propuesta de valor, canales, relación con los clientes, flujo de ingresos, recursos clave, actividades clave, alianzas y estructura de costes. Estos son aspectos necesarios que todo emprendimiento debe tener en cuenta y no pueden ser ignorados ni evaluados de forma superficial, pues son claves al momento de construir modelos de negocio con una propuesta de valor relevante.

La unión como eje fundamental en la construcción de emprendimientos con enfoque Social

Me parece relevante mencionar la necesidad de involucrar a distintas organizaciones en las estrategias de gestión que se crean alrededor del valor compartido. Por ejemplo, creo que desde las universidades podemos realizar un trabajo de observación y acompañamiento a todos esos emprendimientos que se están creando y transformando para apoyar y construir mancomunadamente proyectos con los sectores sociales que se pueden ver beneficiados por sus productos o servicios, o también por ofrecer oportunidades de empleo y crecimiento en aquellas comunidades.

Una alternativa que me parece fundamental mencionar, es la creación de ‘clusters empresariales’ en donde las organizaciones que comparten objetivos y puedan complementarse, logren unirse para implementar de manera rápida y eficaz todos los cambios necesarios para alcanzar el objetivo de ser empresas que apoyan el mejoramiento de las comunidades. Además, de esta manera logran reducir costos, porque muchas veces las organizaciones temen realizar cambios drásticos debido a los retos económicos a los que se pueden enfrentar actuando de manera individual.

Para aclarar el punto anterior me gustaría mencionar varios ejemplos. El primero, es el caso del Centro de Emprendimiento Femenino de la Universidad Sergio Arboleda, liderado por Zayda Barrero de Noguera, y el cual realiza cursos y diplomados de forma gratuita a personas privadas de la libertad en distintas cárceles de Colombia. De esta manera se apoya a la Fundación Acción Interna y se logran identificar y apoyar proyectos de emprendimiento que se gestan al interior de estas instituciones y que tienen el potencial de ser exitosos.

El segundo caso es el de nosotros, el Centro de Emprendimiento de la Universidad Sergio Arboleda, en donde realizamos tutorías que guían y encaminan distintos emprendimientos que buscan generar cambios positivos en diferentes comunidades, de esta forma logran agregar componentes de valor claves para sus organizaciones.

También me gustaría hablar de ‘Todos Comemos’ (proyecto en el cual participa el Sergista Mateo Cárdenas), una plataforma que vende comida pre-elaborada a domicilio y que dona el 7% de sus ganancias a familias que tienen dificultades para comprar un mercado. El éxito de esta empresa radica en la formación de alianzas entre distintos emprendimientos que entraron a participar en este modelo de negocio. Demostrando de esta manera, que la colaboración es una forma efectiva de innovar y acelerar procesos en las organizaciones.

Para finalizar, quiero recalcar que esta pandemia nos ha abierto los ojos a todos. Nos ha hecho ver que no estamos encerrados en una burbuja en la cual somos ajenos a todas las necesidades y carencias que existen en la sociedad. Es momento de impulsar un cambio que nos ayude a construir un mejor país.