Mes 06 Boletín número 15

Red Académica

Valor Compartido

Estimados miembros de la Red Académica Valor Compartido.

Les damos la bienvenida al mes de junio, cerrando la primera mitad del 2020, y aun sorteando las adversidades que nos ha traído la pandemia actual.

En este nuevo mes, compartimos con ustedes documentación de gran interés que nos presenta lineamientos clave para sortear la crisis producida por la propagación del Covid19 en el mundo y en la región, en términos económicos, políticos, sociales y medio ambientales.

CUARTA MESA DE TRABAJO PARA LA CONSTRUCCIÓN COLECTIVA DE LA AGENDA DE SOSTENIBILIDAD PARA UNA BOGOTÁ MÁS PRODUCTIVA

El pasado 5 de junio se celebró, de manera virtual, la cuarta mesa de trabajo para la construcción colectiva de la Agenda de Sostenibilidad para una Bogotá-Región más productiva.

Agenda del taller

La agenda prevista se desarrolló de la siguiente manera: se realizó una revisión de los antecedentes para la construcción de la agenda la cual surge como una necesidad de dar respuesta a los desafíos sociales, ambientales y productivos de Bogotá-región. Luego se realizó una votación para nombrar escenarios y por último se nombraron las iniciativas priorizadas en sesiones anteriores.

Desarrollo de la actividad

En primer lugar, se sometió a votación de los participantes la forma de nombrar los escenarios para los cual se presentaron tres alternativas (frase, dinámicas urbanas y medios de transporte). Como resultado de este ejercicio, la alternativa escogida fue dinámicas urbanas:

  • Más movilidad, más verde.
  • Más ladrillos.
  • Solo parques.
  • Más nada.

 

Posterior a esta elección de nombres para los escenarios, se presentaron las iniciativas priorizadas de acuerdo al ejercicio realizado en la sesión anterior, de la siguiente manera:

 

  • Modelo integrado transporte, sostenible 23,9%
  • Manejo integral de residuos sólidos 17,4%
  • Zonas verdes 12,0%
  • Cultura ciudadana 9,2%
  • Calidad del aire 7,6%
  • Energías alternativas 7,6%
  • Emprendimiento e innovación 3,8%
  • Renovación urbana 3,8%
  • Economía circular 3,8%
  • Calidad del agua 3,3 %
Pasos a seguir

Una vez presentadas las propuestas y tomando como referencia experiencias exitosas implementadas en otros países, se busca ajustar las iniciativas, priorizarlas y generar discusiones junto con la Cámara de Comercio de Bogotá con el fin de garantizar la articulación con otros actores e incluirlas en el Plan de Desarrollo Distrital, de tal forma que se asuman con una visión de largo plazo para su puesta en marcha.

DOCUMENTO LATAM Y COVID-19: ENTENDER LAS RESTRICCIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA DISEÑAR LA SALIDA

Este material nos muestra el panorama actual en América Latina y las proyecciones para los siguientes años, debido a la emergencia generada por el Covid-19.

  1. Escenario internacional, un cisne negro de dimensión global: este apartado muestra el impacto en la economía mundial por esta crisis sanitaria y económica sin precedentes, y que cada día que pasa, escala sin marcar una línea predecible. La lucha por el predominio tecnológico está desencadenando un cambio fundamental en los patrones de producción y comercialización a nivel global.
  2. Por primera vez en varias décadas, el comercio mundial creció a una tasa menor a la del PIB y varios sectores como la aviación comercial, viajes y turismo, aseguradoras, automotriz, petróleo y gas, presentan dificultades nunca vistas.
  3. LatAm: ¿cómo está la región para enfrentar esta crisis?: este capítulo nos comparte la visión de si Latinoamérica está o no preparada para enfrentar una crisis como la actual. LatAm, como cualquier región emergente, es más vulnerable frente a una situación de este calibre sumado a las dificultades que ya tenían los países de la región antes de la pandemia.

 

Se observa un bajo crecimiento estructural regional, con un desempeño inferior al del promedio global y emergente.

El epicentro de la pandemia se encuentra en los principales destinos de exportación lo cual dificulta el intercambio de bienes y servicios. Uno de los sectores más afectados es el turismo, relevante a nivel regional, especialmente en el Caribe.

  1. Escenario regional, salud vs economía: Los gobiernos tienen que adoptar medidas drásticas para contener la transmisión, o más selectivas para limitar el costo económico. En materia de salud, la mayoría de los países impuso cuarentenas generales obligatorias. Como factor común, casi todos los países cerraron sus fronteras y suspendieron las clases. En resumen, la crisis del Coronavirus plantea grandes desafíos para una región ya sumida en sus propias dificultades.
  2. Situación y perspectivas en países clave: En Colombia las medidas de respuesta de emergencia temprana y ampliación del espacio suponen más déficit fiscal ante la actual pandemia. Un historial de gestión macro y fiscal prudente otorgaría resiliencia a la economía frente a la crisis actual.

Haz clic aquí para leer el informe completo (Subir el documento PDF).

ÍNDICE ODS 2019 PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.

Este documento pretende presentar la medición del avance de América Latina y el Caribe en el logro de las metas trazadas a 2030, índice ODS en 2019 antes de la pandemia.

A continuación, un resumen del contenido:

  • Con una metodología específica, se calculó el desempeño de cada uno de los países de la región en una escala numérica que va de 0 (peor) a 100 (mejor). Luego se ubican en un ranking que va de 1 a 24.
  • Colombia se ubicó en el puesto 9 con un puntaje de 64,78. En primer lugar se encuentra Chile con 73,68 de puntaje y en último puesto Haití con 44,58 puntos.
  • Chile es de los países con mayores avances en la reducción de la pobreza (ODS 1), educación de calidad (ODS 4), agua y saneamiento (ODS 6), industria, innovación e infraestructura (ODS 9), producción y consumo responsable (ODS 12), vida submarina (ODS 14) y justicia, paz e instituciones sólidas (ODS16).
  • Después de cuatro años de aprobada la Agenda 2030, el promedio del Índice ODS en la región se ubica en 63.1, lo cual evidencia un avance modesto en las metas trazadas.
  • Los ODS con puntaje más alto en América Latina son el ODS 1, ODS 6, ODS 11 y ODS 13.
  • En cuanto a los niveles de avance, de cada ODS, Colombia presente niveles bajos (rezago moderado, rezago significativo y rezago crítico). Más especialmente en los ODS 3, 8, 9, 10, 14 y 16.

Descubre aquí el informe completo.

LIBRO LA EMERGENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

En esta publicación, la CEPAL nos comparte los resultados de más de 10 años de trabajo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) teniendo en cuenta la economía del cambio climático.

Dentro del documento, se realiza un análisis de cómo el cambio climático está impactando a la región y algunos sectores como la agricultura, la salud, el transporte y la energía.

Por un lado, se estudian los nexos entre el cambio climático, el nivel del mar, la biodiversidad y el reto hídrico.

Por otro lado, se presentan los avances respecto a las acciones de cada país en temas de política pública encaminadas hacia el desarrollo con menos emisiones de carbono definidas en el Acuerdo de París.

Este libro contiene orientaciones de índole económica y social, para evitar seguir en una trayectoria que ya de por sí es insostenible, en medio de la mayor pandemia que ha visto la humanidad en el último siglo.

Descubre aquí el informe completo.

ENEL – CREAR VALOR COMPARTIDO PARA AFRONTAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

El grupo Enel nos comparte la visión de Mark Kramer sobre el reto de las empresas por ser exitosas y a la vez brindar beneficios sociales a las comunidades donde operan, especialmente en épocas de crisis sanitaria, social, económica y de cambio climático.

La ventaja que muestra el autor sobre el valor compartido como una oportunidad, especialmente en el sector ambiental, es principalmente que las energías limpias y renovables se han vuelto competitivas en su uso respecto a las tradicionales. Apostar por la energía limpia no trae beneficios solo al medio ambiente, sino que les conviene a las empresas también.

Cada vez hay más empresas que empiezan a entender que la energía limpia y la reducción de las emisiones no son un gasto, sino una oportunidad. 

Descubre el artículo completo aquí.

ALIBABA GET GLOBAL CHALLENGE 2020-06-18

Para la Red Académica Valor Compartido es motivo de orgullo anunciar y felicitar a los 13 emprendimientos de Colombia que clasificaron a la tercera ronda del concurso. De los seleccionados, cuatro hacen parte de tres universidades de nuestra Red, quienes competirán por los tres lugares que representarán a Colombia en la final internacional.

A continuación, los proyectos elegidos:

RED ACADÉMICA VALOR COMPARTIDO

EMPRENDIMIENTO 

UNIVERSIDAD 

The Hootie

U del Rosario

Slot Fietz

Green Vía

Universidad de los Andes – Universidad Nacional – EAN – UCLondon

FincaYa.com

Universidad Autónoma de Bucaramanga

NOTICIAS OEI

LA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS IBEROAMERICANOS PRESENTA UN DECÁLOGO EN DEFENSA DE LA CULTURA

La reafirmación de la cultura como un Derecho Humano y su reconocimiento como un bien de primera necesidad, la protección de los artistas y de sus empleos, la colaboración público-privada, el papel de la cultura en la educación o la digitalización son algunos de los puntos clave de este decálogo.

#TiempoDeCultura es una campaña de la OEI que trata de analizar el impacto de la pandemia en la cultura de Iberoamérica, así como las soluciones e iniciativas del sector que se han multiplicado desde la aparición de la Covid-19.

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) ha lanzado un decálogo en defensa de la cultura en tiempos del coronavirus, con el objetivo de sensibilizar sobre los efectos negativos que la pandemia ha ocasionado al sector artístico y cultural, así como ratificar la contribución decisiva que aporta la cultura para el desarrollo de la región y el bienestar de la ciudadanía iberoamericana. En este sentido, se calcula que las industrias creativas y culturales representan entre el 2% el 6% del PIB de América Latina y el Caribe y dan empleo a 1,9 millones de personas en la región, según datos de la UNESCO. La crisis que azota al sector debido al Covid19 pone en peligro la sostenibilidad post-coronavirus.

Por ello, la OEI hace un llamamiento a favor de la protección de la cultura partir de los siguientes diez postulados:

  • Declaramos que, para los Estados Iberoamericanos, la cultura debe ser considerada como bien de primera necesidad, incluyéndola entre los beneficiarios explícitos de todas las políticas y ayudas públicas.
  • Solicitamos el más decidido apoyo para el conjunto de artistas, instituciones y empresas del mundo de la cultura, si fuera preciso con ayudas especiales motivadas por las circunstancias que atravesamos, para hacer posible la mejor salida de la crisis, su sostenibilidad futura y el mantenimiento de puestos de trabajo dignos en el sector cultural.
  • Pedimos preservar el empleo cultural, los estatutos laborales y su protección social, buscando evitar situaciones de indefensión y potenciando su resiliencia ante las crisis.
  • Instamos a reforzar los modelos de colaboración público-privado para el desarrollo de la cultura y no solo para el desarrollo a través de la cultura. Es preciso mejorar los niveles de colaboración y cooperación entre los distintos niveles de gobierno público: local, regional, nacional e internacional.
  • Solicitamos también potenciar el papel del servicio público en la difusión y distribución de las culturas locales: crear apoyos especiales a los medios de comunicación tradicionales y a las nuevas plataformas digitales para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho de acceso a la cultura, al conocimiento y a disfrutar de su diversidad.
  • Precisamos incentivar los procesos de cooperación cultural para reactivar los mercados durante y después de la crisis. Asimismo, hay que lograr una mayor movilidad de bienes y servicios culturales, creando medidas conjuntas que potencien el papel de los Estados como defensores de las industrias culturales y creativas de nuestra región y favorezcan su profesionalización.
  • El futuro va a ser cada vez más digital, en consecuencia, es necesario reforzar la digitalización de contenidos de las instituciones culturales iberoamericanas (como son museos, bibliotecas o archivos) y poner ese gran acervo al servicio de los ciudadanos a través de programas y equipamientos culturales, trabajando junto con otros sectores para acortar la brecha digital existente.
  • Pedimos que se potencie la presencia de la cultura en los centros educativos de cualquier nivel y titularidad, aportando dotaciones presupuestarias que mejoren los procesos de formación en artes, así como la cultura, para fomentar una ciudadanía iberoamericana crítica, resiliente y participativa.
  • Solicitamos profundizar los procesos de defensa de los derechos de autor y propiedad intelectual de los creadores y artistas iberoamericanos, así como establecer mecanismos que garanticen su retribución adecuada en el mundo digital, combatiendo las actividades de piratería y procurando preservar el derecho a la cultura para evitar así todo tipo de desigualdad en el acceso a la misma.
  • Finalmente, invitamos a apoyar el llamamiento que ha realizado un conjunto de destacados líderes políticos iberoamericanos para que, por imperativos éticos y económicos, las entidades financieras internacionales, la banca multilateral de desarrollo y la cooperación internacional, liberen fondos masivos para hacer frente a esta crisis y sus consecuencias, también en el ámbito de la cultura.

El presente decálogo forma parte de la campaña #TiempoDeCultura con el que la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, busca analizar los efectos que la crisis del coronavirus ha ocasionado en este sector, pero también poner de relieve iniciativas culturales iberoamericanas que han tratado de fortalecerlo y visibilizar su aporte en estos meses de pandemia. Toda la información ha quedado recogida en este micrositio: https://www.oei.es/impacto-coronavirus-iberoamerica/impacto-covid-19

 

Sobre la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI)

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (OEI) es el primer organismo intergubernamental de cooperación del espacio iberoamericano. Desde 1949 trabaja fomentando la cooperación en sus tres campos de actuación. En la actualidad, forman parte de la OEI 23 Estados miembros y cuenta con 18 oficinas regionales, además de su Secretaría General con sede en Madrid.

 

NUEVAS ADHESIONES

CONEXIÓN EDUCATIVA ASIA

Nos complace anunciar la nueva adhesión de Conexión Educativa Asia a la Red Académica de Valor Compartido, la cual tendrá por objeto fijar directrices de colaboración entre las Partes con el propósito de realizar actividades de promoción académica y empresarial, formación de emprendedores, actualización e intercambio empresarial, cursos en comercio digital, potenciales visitas empresariales entre Colombia – China y viceversa, cursos de corta duración, estudios, y prácticas en temas de interés recíproco, en las áreas de Valor Compartido, Economía Digital y Revolución 4.0 en las diferentes modalidades de formación y otros que se relacionen con las actividades de las partes y, que contribuyan a su misión y al fortalecimiento de su actividad

VOZ DOCENTE

Nodo Caribe 

Universidad Simón Bolívar

MÁS ALLÁ DEL MERCADO Y LA GANANCIA: LAS EMPRESAS Y EL VALOR COMPARTIDO PARA AFRONTAR LOS RIESGOS GLOBALES

Gabriel Antonio Orozco Restrepo[1]

Juan Carlos Bell Llinás[2]

 Introducción.

[1] Filósofo, Esp. en América Latina, Magíster en Diplomacia y Relaciones Internacionales, Doctor en Economía y Relaciones internacionales. Director del Doctorado en Sociedad y Cultura Caribe (Universidad Simón Bolívar). gabriel.orozco@unisimonbolivar.edu.co

[2] Politólogo, Especialista en Derecho Ambiental, Urbanístico y Territorial, Magister en Negociación y Manejo de Conflictos. Investigador (Universidad Simón Bolívar). Bell.juan.carlos@gmail.com

Nos enfrentamos a una de las mayores crisis civilizatorias de los últimos siglos para la humanidad, poniendo en riesgo tanto los avances en materia de desarrollo económico, como los fundamentos de la organización social, hábitos y mecanismos de comportamiento que se han venido consolidando durante la historia reciente y que, gracias a los avances tecnológicos, de comunicación y de integración impulsados por la globalización hoy tienen un alcance mayor.

Si bien la humanidad se ha enfrentado a diversas amenazas como guerras nucleares, crisis de recursos, sobrepoblación u otras, el nuevo coronavirus, descubierto a finales de 2019 (inicialmente llamado COVID-19 y oficialmente denominado SARS-COV2), se ha convertido en una amenaza mundial en tiempo record (menos de 6 meses). La propagación de este virus altamente infeccioso ha causado una emergencia humanitaria, económica y de seguridad en casi todos los países, en donde gobiernos, empresas e individuos han adoptado en mayor o menor medida diversas estrategias para intentar reducir los contagios y atender a las circunstancias sobrevinientes.

A pesar que contamos con tecnologías altamente desarrolladas en las áreas de salud, transporte y telecomunicaciones, se hace evidente la fragilidad que tenemos como especie al darnos cuenta de lo expuestos que quedamos ante las sustancias poco conocidas que nos pueden hacer daño, y los desequilibrios de la naturaleza. Tanto es así que, a pesar de tener aviones, no podemos viajar y nos encontramos aislados en pequeños núcleos, pues el sistema de salud mundial está cercano al colapso, y aun teniendo industrias y comercio de todo tipo, la economía global está estancada.

Frente a esto, muchas empresas no solamente han incurrido en pérdidas proyectadas a inicios de este año, sino que un número considerable han tenido que declararse en bancarrota o en suspensión temporal por cuenta de su incapacidad de prestar su servicio por cuenta de las medidas tomadas por los gobiernos, así como de la baja actividad comercial.

En este mismo sentido muchas empresas han renunciado a sus programas de responsabilidad social corporativa y están buscando centrar sus esfuerzos en la reestructuración de su negocio y en medidas que les permitan sortear la crisis para sobrevivir.

Por ello es necesario analizar datos, encontrar variables y reflexionar sobre el camino que permita enfrentar este tipo de eventos y al mismo tiempo intentar ver las formas de enfrentar un mundo en tiempos de pandemia durante plena revolución digital del siglo XXI. La esperanza que compartimos quienes estudiamos el manejo de las crisis y los riesgos globales es que estas situaciones ayudan a identificar los aspectos que debemos mejorar, y sirven para dinamizar procesos de cambio que, de una u otra forma, nos permiten redescubrir nuestra esencia como humanos, apoyándonos en la ciencia y la tecnología para superar obstáculos, en aras del desarrollo humano y la sostenibilidad (Vinyamata, 2015). El presente documento expone varios puntos para dar luces en esa dirección.

  1. La COVID-19 / SARS-COV2, las empresas y los objetivos de desarrollo sostenible.

La explotación de recursos, la contaminación y el deterioro biótico y abiótico ligado al desarrollo y maneras de realizar ciertas actividades sociales, económicas o culturales, genera una carga nociva al medio ambiente que ha sido crecientemente estudiada y reconocida desde la segunda mitad del siglo pasado hasta ahora. Los esfuerzos para generar conciencia y promover la preservación del ecosistema planetario son innegables, y a pesar de ello, muchos de nuestros patrones de conducta siguen causando, de diversas maneras, estragos a la naturaleza y a nosotros mismos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) -uno de los marcos de referencia más usados para la acción mundial trazan metas ambiciosas que sostienen como componente transversal de su agenda el cuidado del medio ambiente a través de la no contaminación, los asentamientos humanos sostenibles, la producción y el consumo responsable, la acción por el clima, el cuidado por la vida submarina y los ecosistemas terrestres (United Nations, 2015). Todavía estamos lejos de alcanzar esas metas, tanto en tiempo, como en indicadores, a la vez que en el momento presente nos enfrentamos ante multiplicidad de amenazas que ponen en peligro el futuro y nos hacen preguntarnos si son suficientes los esfuerzos que estamos haciendo para sostener nuestro hábitat.

Desde el año 2006 hasta la actualidad, el Foro Económico Mundial (WEF) ha advertido en distintas ediciones de su Informes de Riesgos[1], la alta probabilidad de sufrir múltiples crisis de gravedad en las que tendría fuerte incidencia la huella humana; tal como el surgimiento de infecciones, crisis alimentarias e hídricas, desastres naturales, perdidas de biodiversidad, alteración de ecosistemas y sobrecargas climáticas.

Desastres que en mayor o menor medida se han podido evidenciar, pero que no han generado cambios significativos a nivel mundial en los patrones de conducta que los originan.

Es por ello indispensable darnos cuenta de que la actual pandemia, causada por la expansión de contagios del SARS-COV2, no es el único peligro al que estamos expuestos, ni la única de las amenazas en las que puede derivar la acción depredadora sobre el medio ambiente (World Economic Forum, 2020). La globalización hasta ahora ha dinamizado la economía mundial y nos ha llevado a estar estrechamente conectados; ha estimulado el comercio, la industria y las interacciones sociales, pero también ha sido el escenario de una cultura de explotación de recursos. Que sobre-produce, sobre-consume, y contamina. Y mientras la población mundial continúa creciendo, seguimos condensándonos en espacios urbanos donde la capacidad de aglomeración de personas es inversamente proporcional al distanciamiento entre ellas.

Se hace manifiesto tener que considerar seriamente, de cara al siglo XXI, la posibilidad de que sigan surgiendo nuevos agentes infecciosos como producto de alteraciones biológicas en los ecosistemas (Villamil, 2013). Brotes recientes de enfermedades de tipo animal, como el Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS-COV) en el año 2003, o el tipo de influenza H1N1 en el 2009, advertían con antelación lo cerca que nos encontrábamos de una emergencia sanitaria de mayores proporciones. En una acertada conferencia (TED, 2015) Bill Gates advertía que las guerras y los próximos desafíos de la humanidad no iban a ser como los conocíamos, esto es, con armas atómicas o convencionales y con enfrentamiento entre grandes ejércitos, sino contra microorganismos, enemigos invisibles que podrían arrasar a poblaciones enteras e infiltrarse en sus células sin ser percibidos.

Tal como ocurrió con el SARS detectado en 2003, este nuevo tipo de Coronavirus contagiado a finales del 2019 (SARS-Cov2) puede ser albergado de manera latente por otras especies del reino animal, que eventualmente sirven como intermediarios en una cadena de transmisión zoonótica, hasta llegar al ser humano como consumidor final. Este cambio de hábitat puede ser visto como un mecanismo de supervivencia ante la explotación de especies nativas y la necesidad de adaptarse, buscando nuevos organismos.

[1] Ver: (World Economic Forum, 2006 – 2020)

Uno de los primeros artículos que informó a la comunidad sobre el real potencial de riesgo del COVID-19 o SARS-COV2 (Zowalaty, 2020) indica que el origen de los contagios fue rastreado epidemiológicamente hasta uno de los Wet Market de la ciudad China de Wuhan, donde comúnmente se trataba y consumía posibles especies portadoras de esta clase de virus, que se encontraban en constante interacción entre si y, al mismo tiempo, con el ser humano. Dejando a un lado debates en torno a la posible influencia directa del hombre en la creación del virus, se asocia el inicio de esta pandemia con la falta de regulaciones en hábitos aparentemente triviales y cotidianos, como el consumo de la fauna silvestre.

Aunque el surgimiento de esta pandemia nos ha tomado con poca preparación, podíamos haber previsto que la presión extrema sobre nuestros ecosistemas nos iba a llevar inevitablemente a consecuencias de este estilo, que amenazan el bienestar de todos.

Más que buscar un detonante en esta situación, debemos enfocar los esfuerzos conjuntos hacia el fomento de la acción organizada para transformar nuestra manera de habitar en el mundo.

Figura 1: Posible trazo del contagio del COVID-19 / SARS-COV2

Fuente: (Zowalaty, 2020) “From SARS to COVID-19: A previously unknown SARS-CoV-2 virus of pandemic potential infecting humans – Call for a One Health approach”.

 

 

Si bien la destrucción material que causan las guerras es mayor a la que se deriva de esta pandemia, la comparación con este estado excepcional nos sirve para ilustrar la difícil situación que atravesamos, el impacto que acarrea en la historia, y la consecuente transformación que puede generar en los sistemas humanos. Sin embargo, este es un tipo de batalla diferente, si bien tiene los componentes de asimetría y movilización de recursos, también es cierto que, al identificar un enemigo común, junto con estrategias articuladas y coordinadas, permite acciones conjuntas para mitigar su expansión y afectación en la vida humana. En la medida en que se tome la lucha contra la COVID-19 como una batalla común será posible movilizar más voluntades y establecer estados de emergencia que permitan actuaciones extremas para frenar su avance.

Es así que a causa de la COVID-19 las acciones internacionales han ido encaminadas a frenar el avance de la expansión deteniendo la mayoría de actividades comerciales y cerrado fronteras tanto aéreas como terrestres, procurado el aislamiento social, promulgado diversos tipos de respuestas gubernamentales para enfrentar la situación, e iniciado una carrera por encontrar vacunas, al tiempo que intentando sortear los desafíos para reanudar actividades económicas y sociales.

En este contexto el rol de las empresas es fundamental para superar las condiciones de crisis actual y buscar proteger tanto la salud, como las opciones de actividad económica para el desarrollo humano. ¿En qué consiste este nuevo rol?

  1. Empresas que generan valor compartido en el nuevo orden mundial

 

La teoría económica clásica y ortodoxa nos ha enseñado que es a partir del egoísmo, el sentido de superación personal, la ambición empresarial y la competencia en el mercado lo que se ha impulsado gran parte del desarrollo de las sociedades; básicamente lo que se propugna desde una visión antropológica realista es que el ser humano busca siempre satisfacer sus intereses a través de recursos limitados y que en su maximización y aprovechamiento por el empresario es que se logra un amplio beneficio social. Todo intento en contra de ello es un recorte a la libertad humana.

Si bien la libertad humana es connatural al mercado y este no es una imposición ficticia, otras posiciones de filosofía antropológica han llevado a reconocer en los valores de la solidaridad, la compasión y el cuidado un rasgo fundamental de la evolución humana. Un factor determinante que permitió a la humanidad sobrevivir a eventos climáticas adversos, a amenazas naturales de todo tipo incontrolables o a escasez de alimentos fue justamente la capacidad de cuidado colectivo y de protección de los más vulnerables (Piketty, 2019).

En este momento en donde vivimos tiempos inciertos, en donde el temor es propio de la cotidianidad de millones de habitantes no solo por la posibilidad de la muerte, sino por la incapacidad de sostener su estilo de vida se hace necesario pensar más allá de la lógica de mercado e impulsar la solidaridad, el cuidado y las medidas de protección conjunta para lograr mitigar la crisis e impulsar nuevamente la economía.

Estamos viendo una crisis del capitalismo (Marx, 2008), sin lugar a dudas, pero esta no es producto de una contradicción del sistema mismo que lo lleve a una supresión en forma de superación por cuenta de una revolución hacia patrones de consumo capitalista, más bien a lo que asistimos es a una crisis en parte medioambiental, demográfica y como consecuencia de ello de caída de la demanda, pero esto no implica que nuestro sistema de organización social vaya a desaparecer.

En este sentido las empresas como actores claves en la generación de riqueza, de soluciones sociales y de promoción de bienestar son claves en la forma para afrontar los problemas derivados de la crisis económica y social de la pandemia. En este sentido la idea del valor compartido como forma de nuevos modelos de negocio tiene que ser el eje del accionar empresarial, no solo para garantizar la estabilidad y promoción de su negocio, generar bienestar en sus empleados, sino para irradiar y expandir sus beneficios a la sociedad, esa es hoy la clave para la supervivencia empresarial.

No solo hemos asistido a una reconfiguración del marketing empresarial a través de sus campañas de solidaridad y promoción de valor con las comunidades vulnerables con voluntariado de sus empleados o transmisión de recursos de diversa índole a las comunidades en donde consideran importante su impacto para el bienestar, sino que también estamos viendo esto cómo les puede generar más réditos y beneficio para el posicionamiento de su marca y su mejor relación con las comunidades y el medioambiente. Este tipo de compañías, no solo las que prestan un servicio al mercado en aras de una ganancia o recompensa económica son las que están llamadas a liderar sus nichos de mercado y a generar más sinergias que impacten positivamente en la generación de acciones en sus ciudades, regiones y países.

 

La posición de los gobiernos y sus ciudadanos que deciden sobre su futuro y lo que más les convenga no va a ser solo identificarse con marcas que tienen un impacto en el mercado ya sea con una innovación tecnológica o con solo un beneficio económico, sino con aquellas que han buscado soluciones a partir de su modelo de negocio a la crisis por la que estamos atravesando. En este la empresa va a dejar de ver su mercado solo como una relación de proveedor con un cliente a la de una organización que genera una identidad y un valor con un ciudadano comprometido con su entorno y futuro.

Las nuevas generaciones denominadas Millenians o Centenians así lo reclaman y están cada vez más comprometidas con los valores democráticos y la armonía entre el mercado y el medio ambiente, aspecto este que sin duda la pandemia por la COVID19 reafirmará en sus criterios y opciones de consumo, así como en sus decisiones por candidatos que promuevan y se identifiquen con este tipo de empresas y de iniciativas de negocios. Solo con esto podremos divisar una nueva aurora en donde logremos garantizar la supervivencia humana en armonía con nuestro entorno.

La mercantilización y la monetización de los recursos nos ha encarcelado en el paradigma de enriquecimiento y acaparamiento material (entendidos como progreso). Mientras la palabra economía significa administración de la escasez, nuestros sistemas con ese nombre actúan más como juegos donde se compite por la acumulación. Esto puede ser visto como un trastorno cultural de los tiempos modernos, donde el orden de las prioridades se encuentra completamente alterado (Ocalan, 2017).

Nuestros modelos sociales por más sólidos que se presenten no paran de mostrar sus debilidades. El mundo está pidiendo un cambio, no solo teórico, sino reflejado en las prácticas de todos los días, que debería ir encaminado hacia la superación de las filosofías que conciben la explotación del hombre sobre el hombre, y las barreras que nos dividen de ser una sola humanidad que se preocupa y cuida como iguales.

Muchas de las teorías económicas que surgen en este contexto están relacionadas con la implementación de impuestos a la riqueza, la creación de salarios básicos, recursos compartidos, nuevas escalas de valor, y el uso masivo de tecnologías que buscan descentralizar la información de las estructuras humanas para reducir gastos administrativos, cadenas de mediadores, fomentar la transparencia y controlar prácticas corruptas.

La humanidad ha estado centrada en luchar contra sí misma, pero ahora tenemos que cooperar contra enemigos comunes, cuyas sutiles maneras de destruirnos son totalmente diferentes a las que nos hemos centrado en enfrentar.

Bibliografía

Informe global de riesgos 2019. (n.d.). World economic forum. Retrieved 2019, from Informes de riesgo del Foro económico mundial: https://www.marsh.com/pa/es/insights/research/informe-riesgos-globales-2019.html

Marx, K. (2008). El Capital – Crítica de la Economía Política. Tomo I, El Proceso de Producción de Capital. (P. Scaron, Ed.) México.

Ocalan, A. (2017). Capitalism: The age of Unmasked Gods and Naked Kings. Manifesto for a Democratic Civilization. International Initiative.

Piketty, T. (2019). Capital et Idéologie. (P. Rosanvallon, Ed.) Paris, France: Seuil.

TED. (2015, Marzo). Ideas worth spreading. (Talks, Producer, & Technology, Entertainment and Design.) Retrieved Marzo 2020, from The next outbreak?, we are not ready: https://www.ted.com/talks/bill_gates_the_next_outbreak_we_re_not_ready?language=es

UN Economic and Social Council 2017. (n.d.). Multi-Stakeholder forum on science, technology and innovation for the Sustainable Development Goals. Retrieved 2019, from UN digital library: https://digitallibrary.un.org/record/1290825/files/E_HLPF_2017_4-EN.pdf

United Nations. (2015). Transforming our world: the 2030 Agenda for Sustainable Development. Retrieved from https://sustainabledevelopment.un.org/content/documents/21252030%20Agenda%20for%20Sustainable%20Development%20web.pdf

Villamil, L. C. (2013, Junio). Epidemias y pandemias: una realidad para el siglo XXI. Un mundo y una salud. (L. F. Garcés, Ed.) Revista Lasallista de Investigación, I.

Vinyamata, E. (2015). Conflictología. Revista Paz y Conflictos, 8, 9-24.

WEF, (. E. (2016). La Cuarta Revolución Industrial. (K. Schwab, Ed.) Switzerland. Retrieved from https://luminariaz.files.wordpress.com/2017/11/the-fourth-industrial-revolution-2016-21.pdf

World Economic Forum. (2020). The Global Risks Report 2020. (N. U. University of Oxford, Ed.) WEF.

Zowalaty, M. J. (2020, February). From SARS to COVID-19: A previously unknown SARS- related coronavirus (SARS-CoV-2) of pandemic potential infecting humans – Call for a One Health approach. Uppsala, Sweden.

Nodo Bogotá-Región

KONEMPRENDIMIENTO una nueva estrategia para dar respuesta a la sostenibilidad y el desarrollo de capacidades en las comunidades

La creación de nuevos negocios está ligada al fomento del espíritu emprendedor y se relaciona con la capacidad del uso del ingenio, la audacia y la creatividad para realizar cambios en el entorno a través de la innovación de las ideas, los productos o los procesos (Bucardo, Saavedra y Camarena, 2015). Es precisamente esta capacidad de búsqueda de soluciones innovadoras que maximizan el bienestar social e individual como uno de los objetivos supremos de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz y una de las características de sus estudiantes y egresados.

La Fundación Universitaria Konrad Lorenz tiene entre sus objetivos supremos el servicio a la sociedad y su actividad está orientada, por lo tanto, a la reafirmación de los valores esenciales de nacionalidad, a la promoción del desarrollo científico, tecnológico y humanístico del hombre colombiano, a la búsqueda de soluciones sociales que permitan una mayor extensión del bienestar individual y colectivo, así como a la protección, conservación y aprovechamiento del medio ambiente, condición esencial de todos los anteriores objetivos.

Por otro lado, desde la Escuela de Negocios para el año 2017 surge una nueva propuesta que busca integrar las actividades del sector empresarial con el desarrollo de los procesos formativos de los estudiantes de los Programas de Administración de Negocios y Mercadeo la cual fue denominada Konemprendimiento la cual surge como respuesta a las exigencias actuales a nivel social, empresarial y de formación; con el objetivo de motivar, formar y fortalecer las habilidades  empresariales de la comunidad konradista (colaboradores, estudiantes, docentes, egresados y externos) para lograr la transformación de sus entornos a través de la innovación.

Para cumplir este objetivo se establecieron tres líneas de acción: Motivación y Formación, Mentoría y Consultoría Especializada y Proyección y Extensión.

Cumpliendo con las metas propuestas para el período 2018 – 2020, se llevó a cabo el taller: ¡Quiero ser emprendedor! con los jóvenes del municipio de Villeta (Cundinamarca), una de las regiones más productivas de Colombia y en done el sello panelero es una insignia para el desarrollo no solo del departamento de Cundinamarca sino para el resto del país, hecho que lo impulsa el desarrollo de motores de la agroindustria y permite que se fortalezca las capacidades de la población en edades entre los 14 y 16 años.

Con el objetivo de fomentar la visión empresarial y emprendedora en la comunidad, a través de la sensibilización de los jóvenes, se realizaron un conjunto de actividades formativas en donde se buscaba transmitir y dar a conocer la importancia del desarrollo productivo y el emprendimiento a través de una metodología de talleres lúdicos y prácticos.

 

El taller se llevó a cabo en seis sesiones en el Colegio Alonso Olalla de Villeta con el acompañamiento de docentes y estudiantes de la Escuela de Negocios en cooperación con la Corporación para el Desarrollo Turístico «Destinos con Bellezas Naturales». Las actividades de formación fueron denominadas:

–              Atrévete a emprender

–              Creatividad – Disrup

–              Desing Thinking

–              Modelo de Negocios CANVAS

–              Propuesta de Valor

–              Planeación Estratégica

–              Prototipado y presentación de idea de negocios

Para finalizar el proceso, los participantes del taller se desplazaron a la sede de la Konrad en la ciudad de Bogotá e hicieron parte por un día del mundo universitario de la Institución conociendo las instalaciones, los directivos y las diferentes propuestas que como Escuela de Negocios se tiene para dar respuesta a las necesidades de las organizaciones que buscan el cierre de brechas entre la academia y la empresa.

La clausura se realizó en el mes de septiembre de 2019 en donde a los participantes les fue entregado su correspondiente certificado, y que dentro de las observaciones se encontraron el cambio de visión de su entorno próximo a partir de la creación de valores agregados con el fin de impulsar la región panelera de Colombia y poder dar respuesta no solo a los mercados nacionales sino también en un futuro próximo a negocios internacionales.

Lo anterior, ha permitido el fortalecimiento de actividades de Konemprendimiento y el Centro de Investigaciones de la Escuela de Negocios lo cual ha impulsado nuevas formas de ver el concepto de los negocios aprovechando las tendencias y las nuevas oportunidades de las regiones y de la misma ciudad, los cuales se compartirán en nuevas invitaciones por parte de la Red de Valor Compartido, quienes han abierto las puertas con esta sección en donde se plasma la voz del Docente.

Bibliografía

LA VOZ EMPRESARIAL

SURTIGAS Y SU FUNDACIÓN RESPONDEN SOLIDARIAMENTE A LAS COMUNIDADES MÁS VULNERABLES DE SU ZONA DE INFLUENCIA

  • Surtigas confirma donación por $4.000 millones para el fortalecimiento del sistema de salud y entrega de ayudas humanitarias a los Departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre.
  • Esta donación forma parte de los $22 mil millones anunciados por Promigas para los Departamentos del Atlántico, Magdalena, La Guajira, Bolívar, Sucre, Córdoba, Antioquia, Santander, Valle del Cauca y Cauca; así como en los territorios donde operan sus empresas en el Perú.

En medio de la situación que enfrenta el país por la pandemia COVID-19, la empresa Surtigas respondió solidariamente mediante su estrategia #SurtigasNoParaPorColombia, definiendo una donación de 4.000 millones de pesos a través de su fundación, para los Departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre.

El apoyo al sistema de salud se destinó a los siguientes hospitales: Hospital Universitario de Cartagena ($1.222 millones), la E.S.E. Hospital Cartagena de Indias ($438 millones) y el Hospital Napoleón Franco Pareja – Casa del Niño ($438 millones). Así mismo se apoyará al Hospital Universitario de Sincelejo con ($450 millones). Para Córdoba los recursos se destinarán a los hospitales de campaña: Coliseo Miguel Happy Lora ($225 millones) y Centro de Convenciones ($225 millones).

 Estos recursos permitirán el abastecimiento de Elementos de Protección Personal (EPP) para médicos y personal asistencial que se encuentra en la primera línea de atención de pacientes sospechosos y confirmados de COVID-19, y la compra de elementos hospitalarios para estas instituciones.

“Contar con el apoyo de Surtigas es muy importante ya que garantiza la atención de casos de COVID-19 en niños, niñas y adolescentes de la región Caribe colombiana, principalmente de estratos 0, 1 y 2”, manifestó Luis Alberto Percy Vergara, director general del Hospital Infantil la Casa del Niño.

“Con estos importantes aportes, Surtigas busca fortalecer el sistema hospitalario de nuestra Región, para que el cuerpo médico pueda trabajar con las mejores condiciones posibles”, enfatizó Santiago Mejía, Gerente General de Surtigas.

Adicionalmente, Surtigas entregó 27.854 ayudas humanitarias, representadas en bonos alimentarios por valor de $1.000 millones. Los Bonos Solidarios se destinaron a familias de la región que experimentaban dificultades financieras para acceder a productos esenciales de la canasta familiar debido al brote de COVID-19. “El bono fue muy significativo, lo utilicé para comprar alimentos para mi familia y poder tener un momento de tranquilidad durante la cuarentena” Afirmó Alfredo Castellar, uno de los beneficiados.

El directivo de Surtigas, Santiago Mejía, explicó “Hemos querido contribuir con la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables de nuestra zona de influencia y así sumarnos a todos los esfuerzos que se requieren adelante de esta situación que atravesamos como país”

 

Lina María Cano Iriarte

Profesional de comunicaciones, gestión del conocimiento y la información

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